Parece una paradoja, pero en Buenos Aires – ciudad cuyo nombre da la sensación de ser un lugar donde a uno le gustaría lelnar los pulmones de oxógeno – hay tanto humo en el aire que es horrible salir a la calle.

En esta época de Bonos, Leonerdos Di Caprios y Al Gores – por nombrar algunos – luchando para preservar la humanidad y el medio ambiente, uno podría decir “claro, es que la ciudad esta muy contaminada y el hombre va hacia la autodestrucción”. Bueno, este no es el caso.
El humo en la capital de mi país se debe a una de las formas más antiguas de cortar el paso – en realidad no lo corta – simplemten se prende fuego y se deja que las llamas hagan su trabajo. Esto se hizo siempre y se hace todos los años, pero justo este año el maldito viento sopla para este lado y se nos viene a meter justo entre los edificios. Que mala leche!
Desde el edificio donde trabajo – una torre media alejada del microcentro – se puede ver como la ciudad esta inmersa en una nube marrón. No gris, ni blanca… marrón. El olor a pasto quemado se siente por todos lados y al ratito de estar en la calle lo empesas a sentir en la gargante. Un mierda!

Pero bueno, esperemos que cambie el viento o que corten con las quema de campos. Al principio el olorcito a asado parecía asta cómico, pero ahora ya se tornó insoportable.
Etiquetas: buenos aires, humo, pastizales, quema
Abril 23, 2008 a las 6:48 pm |
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Abril 29, 2008 a las 3:36 pm |
Hola.. me gustaría presentar mi blog en el que escribo “historias” inspirado en temas de actualidad (entre ellos el HUMO).
Espero que les guste y agradezco la posiblidad de presentarlo por este medio.
http://icatarsis.blogspot.com/